Primero fue un fuerte
Apenas se funda la ciudad de la Trinidad, lo primero que hacen los españoles es constuír un fuerte, al que se llamó Real Fortaleza, y que fue la sede del Poder Ejecutivo. Desde allí gobernaron gobernadores, virreyes, juntas, triunviratos, directores supremos y también el primer presidente argentino, Bernardino Rivadavia, en 1826. Cuando en plena guerra civil entre unitarios y federales, el poder queda en manos de Rosas, como gobernador de Buenos Aires, éste se rehúsa a habitar el fuerte, instalando su residencia en su casona de los bosques de Palermo, de modo que cuando fue derrocado, el Fuerte estaba casi abandonado.
En 1853 se demolió la parte sur para construír la Aduana Nueva. Vale recordar que en esa época el río llegaba hasta las puertas mismas del fuerte. En 1862, luego de la batalla de Pavón entre Buenos Aires y la Confederación de Provincias, el país se vuelve a unificar bajo el dominio de Buenos Aires. Entonces el presidente Mitre se instaló en lo que quedaba del Fuerte, en la zona de las calles Balcarce y Rivadavia. El siguiente presidente, Domingo Sarmiento, gran admirador de los Estados Unidos de América, decide que, al igual que la Casa Blanca en Washington, el edificio debe distinguirse por un color. Se elige el rosado, dado que la coloración se le da con una mezcla de cal y sangre de ganado, que se creía podía actuar como barrera contra la humedad.
El correo y las demoliciones
En 1873 Sarmiento establece que en el ala sur, que ya había sido demolida, se construya un palacio para que fuera sede del Correo Nacional (esta construcción aún persiste), por lo que en esa época el Correo tenía un edificio mucho más importante que el Poder Ejecutivo, que seguía en el sector norte, en el viejo Fuerte.
Durante la presidencia de Julio Roca, en la década de 1880 se proyecta una nueva Casa de Gobierno semejante al Correo, quedando entre ambos edificios una calle. Unos diez años más tarde se termina el trabajo de unión de los dos por medio de un arco. Es por eso que pueden apreciarse tres partes definidas y disímiles en el edificio: hacia el sur, el antigüo correo; hacia el norte, la nueva construcción, y entre los dos, el arco principal, de construcción posterior.
En 1937, bajo la presidencia del General Agustín P. Justo, se intentó demoler la Casa de Gobierno, y los trabajos ya habían comenzado en el sector sur, pero a causa de las protestas populares, se desistió de la iniciativa y se reconstruyó el sector.
Curiosidades y hechos históricos
Desde la fundación de Buenos Aires hasta la actualidad el ala norte es el destinado a las autoridades.
Pese a que el edificio posee comodidades para ser habitado, ningún presidente lo hizo, salvo Roque Sáenz Peña, a quien debemos la Ley de Sufragio Universal, que estableció el voto secreto y obligatorio en el país. Su esposa hizo tapar los murales que estaban pintados en las cúpulas, por considerar que representaban un lujo innecesario.
En 1945, cuando aún no era presidente, Juan Perón es obligado a renunciar a la Secretaría de Trabajo y Previsión, a principios de octubre y detenido y trasladado a Martín García. El 17 de octubre de 1945 miles de trabajadores provenientes del cordón industrial del Gran Buenos Aires ocupan la Plaza de Mayo decididos a no moverse hasta que Perón aparezca en los balcones de la Casa Rosada. Por la noche finalmente el Coronel estrena su saludo con los brazos en alto desde los balcones de la casa rosada,comenzando un ciclo que cambiará la historia del país.
En 1955, cuando la relación de Perón, en su segundo gobierno, con la oposición, la Iglesia y parte de las Fuerzas Armadas, pasa por su peor momento, vuelve a convocar al pueblo a la Plaza de Mayo, pero la misma y la Casa de Gobierno son bombardeadas por aviones, dejando un saldo de trescientos civiles muertos.
Durante su tercera presidencia, en los años setenta, en medio de un acto multitudinario, el General Perón, desde el balcón de la Casa Rosada, echa de la Plaza a los sectores juveniles identificados con las ideas de izquierda. Los aludidos se retiran, y esto es interpretado como un antecedente del posterior paso a la clandestinidad de alguno de estos sectores.
En el año 1982, en las postrimerías del Gobierno Militar de Leopoldo Galtieri, el día dos de abril se anuncia la toma de las Islas Malvinas por parte de las Fuerzas Armadas de Argentina, y el presidente da un discurso desde los balcones que dan a una Plaza de Mayo repleta de fervorosos manifestantes. Dos meses después, la plaza vuelve a llenarse de gente, pero esta vez piden la renuncia del militar a la presidencia, tras la derrota en la guerra contra Inglaterra.
En 1986, con Diego Maradona a la cabeza, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, en los balcones de la Casa de Gobierno se festeja la Copa del Mundo de Fútbol obtenida en México.
Durante los años noventa, en la presidencia de Carlos Menem, los balcones se ceden para filmar escenas de la versión holliwoodense de la ópera Evita, papel desempeñado por la cantante y actriz Madonna.
A fines del 2001, una gran crisis económica y política terminó con una manifestación espontánea de los vecinos de Buenos Aires, que alcanzaron la Plaza de Mayo. El presidente Fernando de la Rúa, que se encontraba en la Casa de Gobierno tuvo que huír en un helicóptero que lo recogió en la terraza de la Casa Rosada. |